JUSTIFICACION

La evaluación es, en la actualidad, uno de los temas que han adquirido un mayor protagonismo en el ámbito educativo, ya que tanto administradores, como educadores, padres, alumnos, son más conscientes de su importancia.
Existen tres características irrenunciables de todo proceso evaluativo:
1º. Obtener información, el maestro es responsable de formarse en cuanto a los nuevos métodos de evaluación, para que esta sea fiable y adecuada a las exigencias y métodos didácticos modernos.
2º. Formular juicios de valor: Los datos obtenidos deben permitir fundamentar el análisis y valoración de los hechos que se pretenden evaluar.
3º. Tomar decisiones: De acuerdo con las valoraciones emitidas sobre la relevante información disponible se podrán tomar decisiones que convengan en cada caso.
El maestro debe tener muy claro las respuestas de las siguientes preguntas: ¿Qué evaluar?, ¿Cómo evaluar?, ¿Cuando evaluar?, Con que evaluar?, ¿Quién evalúa? ¿Y para qué Evaluar?
De acuerdo al reglamento de evaluación del rendimiento escolar de Guatemala las funciones de la evaluación son: diagnóstica, formativa y sumativa, por lo tanto el maestro debe explorar y establecer funciones que le permitan hacer un análisis diagnostico para saber establecer hasta donde el proceso de enseñanza – aprendizaje que emplea está de acuerdo a las necesidades y capacidades cognitivas del alumno, como también si se aprovechan los momentos didácticos – pedagógicos, para rectificar errores y promover nuevas formas de promoción que permitan al estudiante llevar a la práctica los conocimientos adquiridos.

Es importante recalcar que la evaluación mide tanto a los alumnos como al maestro, pues los resultados indican cuando el maestro hace su mejor esfuerzo por ser comprendido y cuando debe esforzarse para mejorar el rendimiento cognitivo, afectivo y psicomotriz del alumno.
En estos últimos años la interrogante sobre la preparación académica de los alumnos es constante, especialmente en las universidades del país, pues la preparación académica de los estudiantes no llena las expectativas para continuar una carrera universitaria.
La evaluación es compleja, requiere de técnicas e instrumentos precisos, pero también el apoyo de las autoridades educativas en cuanto a que los controles sean más flexibles, de tal manera que permitan al maestro hacer uso de la libertad de cátedra, pero basados en la legislación educativa podemos orientar el proceso de enseñanza-aprendizaje y ordenar lo que hay que ordenar.
Dentro de las funciones de la evaluación se pueden mencionar: La evaluación Diagnóstica, la reguladora, la previsora, la retro alimentadora y la evaluación de control.
Dentro de los tipos de evaluación debe aplicarse: La evaluación inicial, que se realiza al comienzo de un curso académico. La evaluación procesual que en su función formativa consiste en la valoración, a través de la recogida continua y sistemática de datos, del funcionamiento de un centro, de un programa educativo, del proceso educativo de un alumno. La evaluación formativa puede actuar sobre el sujeto que aprende, poniendo de manifiesto dónde se han producido los errores de aprendizaje si es que los hay, a fin de poder corregirlos teniendo en cuenta para ello la relación entre una situación de partida (inicial) y una situación de llegada (final). Y la evaluación final consiste en la recogida y valoración de datos al finalizar un periodo previsto para la realización de un aprendizaje, un programa, un trabajo, un curso, etc.
Según su finalidad, la evaluación puede ser: Diagnostica, formativa y sumativa.
Según su extensión, la evaluación puede ser: global y parcial.
Según sus agentes, la evaluación se divide en: autoevaluación: en donde los evaluadores evalúan su propio trabajo, por lo que las responsabilidades del evaluado y del evaluador coinciden en las mismas personas; heteroevaluación: en esta modalidad de evaluación los evaluadores y los evaluados no son las mismas personas; y la coevaluación: en esta modalidad la evaluación, determinadas personas o grupos pertenecientes a un centro se evalúan mutuamente; es decir, evaluadores y evaluados intercambian su papel alternativamente.
Los conceptos y procesos de evaluación han cambiado y se están adaptando a las nuevas técnicas y corrientes modernas de enseñanza como: el constructivismo, las competencias y las inteligencias múltiples. Por lo tanto, los docentes tienen el deber de actualizarse en las formas de evaluar que deben tener constante relación con las técnicas didácticas y pedagógicas de enseñanza, pues no es posible que un maestro que enseña en base a las competencias, aplique un examen teórico sin sentido y con técnicas arcaicas.